MI AMIGO EL PSICÓLOGO
Cuando decidí
estudiar Psicología fue porque me pareció una carrera tranquila, es decir me
dedicaría a la lectura y el análisis de las personas, esto me pareció tan fácil
como un juego de niños; pero el tiempo me ha demostrado, con largas noches en
vela, lo contrario. Mi principal interés no era ayudar, aunque suene medio feo
decirlo, después de haber pasado tantas
cosas en mi vida, sólo quería tranquilidad para el resto de mi vida. Aunque la
sensibilidad social y la empatía son características que definen a un psicólogo,
estas y muchas cualidades que relacionamos con un psicólogo estaban alejadas de
mi.
La carrera de
Psicología es muy curiosa, apartándonos de todo lo teórico, de corrientes y
posturas científicas, aunque debe ser en menor proporción. Ser estudiante de
Psicología es muy singular, aunque lo más seguro es que ocurra en todas las
profesiones. Los amigos del estudiante de Psicología creen tener un psicólogo
personal y las reuniones se pueden
volver agobiantes, ya que buscan hablar de sus problemas. No sé porque tienen la creencia que a un
psicólogo le gusta escuchar problemas y que le interesan los detalles más mínimos… Hay
algunos que son radicales en su estereotipo de psicólogo, creen que es un ser
mágico que con sólo verlos les dirá que los angustia. Hay otros que piden más
que un consejo que les digas que hacer, y así echarte la culpa si algo sale
mal. Digamos que no quieren responsabilizarse de sus actos. Estas y otras curiosidades me han ocurrido
como estudiante de Psicología, a veces me pregunto si más adelante será peor o
irá disminuyendo… Se puede pensar en la asertividad, y comunicar a las personas
lo que sientes con sus actitudes de la forma más adecuada; digamos que es una opción
que aun no aprendo a manejar bien pero voy por buen camino.
No soy un ser
insensible, ni una persona indiferente, pero sé que a alguien no se le ayuda dándole
un consejo (lo digo como futura psicóloga) se le ayuda haciéndole ver el
problema desde un lado objetivo y que él mismo genere sus soluciones y elija la
más factible. Si se dan consejos, se creara una dependencia muy peligrosa para
el amigo/a y para el psicólogo. Así que si tienes un amigo psicólogo, no lo
agobies con tus problemas. No quiere decir que tengas un psicólogo personal,
quiere decir que tienes un amigo con quien puedes contar y el cual también necesita
de tu amistad.

